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Ruinas del castillo de los Pieninos en Krościenko nad Dunajcem - Obiekt - VisitMalopolska

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Ruiny Zamku Pieniny Krościenko nad Dunajcem

Ruinas del castillo de los Pieninos en Krościenko nad Dunajcem

Fragmenty kamiennych ścian murów obronnych ukryte wśród zieleni.
Krościenko nad Dunajcem Región turística: Pieniny i Spisz
tel. +48 182625601
fax. +48 182625603
tel. +48 182625602
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La fortaleza polaca situada a mayor altura era el castillo de los Pieninos, denominado como castillo de Santa Kinga. Se construyó en el Pieniny propiamente dicho, en el macizo de las Tres Coronas, en el lado norte de la cima de Zamkowa Góra, a 799 metros sobre el nivel del mar, unas decenas de metros por debajo de su cima. Las ruinas se encuentran en el Parque Nacional de Pieniny.

El castillo se alzaba sobre una repisa rocosa, en un lugar naturalmente defendible, limitado desde el sur por un acantilado inaccesible de unos 50 metros, y desde el norte por un muro escarpado que descendía hasta el arroyo Pieniny. A su vez estaba conectado con el resto del macizo de las Tres Coronas por un estrecho istmo rocoso.

El castillo fue construido alrededor de 1280 por orden de la princesa Kinga, quien ingresó en el monasterio de Santa Clara de Stary Sącz. Su objetivo principal era ser un refugio para las clarisas en momentos de peligro, lo que ocurrió en 1287 durante la invasión tártara. Un centenar de personas y varias decenas de soldados podían esconderse en la torre de vigilancia de los enemigos. La fortaleza quedó desierta en la primera mitad del siglo XIV. En 1410 fue destruida por el ejército de Ścibor, enviado por Segismundo II de Luxemburgo, partidario de los Caballeros Teutónicos, y más tarde, en 1433, por el ejército husita.

El pequeño castillo construido con piedra caliza local se integraba bien en la cresta rocosa. Estaba rodeado de muros defensivos de unos 90 metros de largo y más de un metro de grosor. En el interior había dos edificios de piedra, bodegas, construcciones de madera y una cisterna para el agua del manantial de Santa Kinga, que actualmente se seca periódicamente. La entrada conducía a través de una puerta con una torre de defensa.

En 1904 se construyó una ermita de madera en Pieniny, en las ruinas del castillo, en la que vivió el ermitaño franciscano Władysław Stachura y en 1924 el ermitaño Wincenty Kasprowicz. En 1949, la ermita se quemó a causa de un rayo. En las ruinas también hay una cueva de roca de Santa Kinga con una estatua de tamaño natural hecha de piedra de Pińczów, tallada por el escultor Władysław Druciak. Desde 1921, cada 24 de julio los peregrinos acuden a la cueva con motivo del aniversario de la muerte de la santa. 

Cabe destacar la investigación arqueológica de 1938-1939, de la cual lamentablemente no se ha logrado conservar ninguna documentación. Más tarde, en los años que van de 1976 a 1978 se llevaron a cabo nuevas excavaciones. En la actualidad, los restos del castillo están asegurados en forma de ruina permanente y abiertos al público. Además, se han logrado conservar los muros de piedra, los restos del aljibe y los cimientos cuadrados de la torre.


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